Ministro de Agricultura mandó a los arroceros a sembrar marañón: “El arroz ya no es negocio”
La declaración de Indalecio Dangond fue dirigida a productores de La Guajira y Cesar, en medio de la crisis por los bajos precios del arroz. La situación también preocupa a los productores del Tolima y otras regiones del país.
Una polémica declaración del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, generó reacciones en el sector arrocero colombiano luego de recomendar a productores de La Guajira y el Cesar dejar de sembrar arroz y optar por el cultivo de marañón.
Durante un encuentro con campesinos en Urumita, La Guajira, el funcionario afirmó: “El arroz ya no es negocio. No siembren arroz, no es negocio el arroz. Es muy riesgoso, necesita mucha agua. Siembren marañón, el marañón da rentabilidad por encima del 24%”.
Según el ministro, el arroz enfrenta riesgos asociados a sus altos requerimientos de agua y a las condiciones climáticas, mientras que el marañón tendría mejores condiciones de adaptación en la región Caribe y representaría una alternativa con mayor rentabilidad.
La declaración se produce en medio de las dificultades que atraviesa el sector arrocero por los bajos precios de comercialización, los costos de producción y las condiciones climáticas.
La problemática también toca al Tolima
Aunque la recomendación del ministro fue realizada ante productores de La Guajira y Cesar, la situación planteada tiene relación con una problemática que también enfrentan los arroceros del Tolima, uno de los principales departamentos productores de arroz del país.
Los productores vienen reclamando medidas frente a los bajos precios de compra de la cosecha, mientras los costos de producción y las condiciones climáticas siguen representando dificultades para mantener la rentabilidad de la actividad.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa el futuro del cultivo de arroz en Colombia y las alternativas que plantea el Gobierno para enfrentar la situación del sector.
Mientras el Ministerio de Agricultura plantea buscar opciones productivas como el marañón en algunas zonas del Caribe, los productores arroceros y el gremio del sector mantienen la discusión sobre las medidas necesarias para garantizar la rentabilidad de quienes continúan dedicados a este cultivo.
La frase del ministro —“no siembren arroz, siembren marañón”— abrió así un nuevo debate en el sector agropecuario colombiano, particularmente en regiones donde miles de familias dependen de la producción de arroz.